Archivo mensual: julio 2011

‘Finde’ de voluntarios y satisfacciones

Así fue el Encuentro Regional de Voluntariado de la Fundación Secretariado Gitano, celebrado el pasado fin de semana en Avilés

“Las gafas con las que vemos la gitaneidad” es una expresión con la que se podría resumir el III Encuentro Regional de Voluntariado, del que disfrutamos el 8 y 9 de julio en Avilés. En definitiva, esas gafas son las gafas con las que vemos el mundo. Quizás uno se plantea hacer un voluntariado por eso, porque se cuestiona si las gafas que usa tienen la graduación adecuada. A veces nos educan para que nuestro esfuerzo y nuestro trabajo valga dinero, para que no nos preocupemos de aquello que no afecta directamente a nuestras vidas, etc. y es necesario “salir de la caja” de los convencionalismos.

Los voluntarios somos personas muy distintas, pero también tenemos en común que queremos conocer a las personas por lo que son. Cada uno hace su voluntariado a una hora distinta y en un lugar diferentes, pero todos formamos parte de la Fundación Secretariado Gitano. El propósito del fin de semana del que disfrutamos era reforzar ese sentimiento de pertenencia y al menos en mi caso lo han conseguido.

Encuentro Voluntariado Fundación Secretariado Gitano Asturias, julio 2011Era un encuentro formativo pero también era un encuentro distendido. Al llegar el viernes 8 a Avilés (un poco tarde) vi que la gente estaba fijando citas como desposeídos. “Contigo quedo a las siete, contigo a las ocho, ¿tú puedes a las dos?”. Donde fueres haz lo que vieres. Así que en un momento pinté un reloj y busqué a mis citas. Después anunciaron: “son las cinco, buscad a la persona con la que habéis quedado y hablad sobre vacaciones”. A ese turno le siguieron otros dos “saltos en el tiempo” y al final sin darnos cuenta habíamos roto el hielo..

Después tocó diseccionar ese amplio cajón de sastre llamado Fundación Secretariado Gitano (FSG). Se trataba de que conociésemos bien el ente del que formamos parte. Así que en pedazos de papel expresamos nuestras ideas sobre lo que se hace en las distintas áreas (educación, vivienda, infancia y juventud, formación y empleo, etc.) y después las cuatro técnicas que estaban presentes nos dieron la información completa.

Entre programas y áreas de actuación nos dio la hora de la cena. Las tapas en el barrio de Sabugo nos dieron más conversación y de ahí a dormir. Pasamos la noche en el Albergue Juvenil de Avilés, una instalación moderna donde las jaboneras de las habitaciones estaban vacías y donde no había forma de conseguir toallas, ni siquiera pagando por ellas.

Un caso práctico, mucha cultura gitana y una sorpresa

Con la historia de la ocioteca y sus cuatro voluntarios arrancó el sábado 9, segundo día del encuentro. Dos de estos voluntarios no podían acudir a la actividad y el técnico (trabajador de la FSG) responsable de la actividad tampoco podía por encontrarse enfermo. Era un caso ficticio y nos iba a servir para discutir posibles soluciones y repasar los derechos y deberes de los voluntarios: los voluntarios nunca podemos llevar a cabo una actividad sin un técnico responsable, tenemos que formalizar nuestra incorporación… El caso practico sirvió para recordar todo eso y para debatir y aportar nuestros puntos de vista.Dado que en Asturias no hay ningún voluntario que sea de etnia gitana (es un objetivo pendiente), los días anteriores al fin de semana me había asaltado la reflexión de que “es un poco extraño ir a un encuentro de la FSG y no convivir con ningún gitano en todo el fin de semana”. Pero nada más lejos de la realidad. Los invitados Marcos, Camelia y Marius quisieron estar allí presentes para acercarnos mucha cultura gitana en primera persona: la historia del pueblo gitano, los subgrupos en que se divide la etnia, los roma o gitanos rumanos, algún ritual en las bodas…

Una comida para reponer fuerzas y después Marga Fernández, la responsable de voluntariado de la FSG a nivel nacional (que se trasladó desde Madrid para compartir el encuentro con nosotros), puso la guinda final a la sección de cultura gitana. Lo hizo a partir de su experiencia, porque ella también es gitana. Marga nos invitó a reflexionar sobre el concepto de “las gafas con las que vemos la gintaneidad” que abre este relato. Las palabras de Marga no dejaron indiferente a nadie y nos llevan a cuestionarnos una vez más los estereotipos vigentes en la sociedad. Pero la verdad es que un gitano con esfuerzo puede llegar a estudiar dos carreras como ella o a cumplir su sueño en la vida.

Sesión del encuentro
Ana nos había anunciado una sorpresa como colofón del encuentro, y por fin llegó el momento de despejar dudas. Había estado en un curso de Juventud en Acción en Portugal y traía una idea para nosotros: ¿cómo dar visibilidad a nuestra labor como voluntarios? Todos aportamos nuestras ideas y quedamos en volver a reunirnos para seguir dándole forma…

Fin de las actividades como voluntarios, pero aún no tocaba poner punto final al encuentro. Para rematar teníamos una visita guiada al Centro Niemeyer y al Casco Histórico de Avilés. El sabor fue un poco agridulce porque pensábamos que podríamos visitar el interior de las instalaciones del Niemeyer y no fue así (pequeña estafa), pero la visita nos resultó interesante a pesar de todo.

“Te has apuntado en el mejor momento: el Año Europeo del Voluntariado” fue una de las frases de mi acogida como voluntario de la Fundación Secretariado Gitano Asturias, hace ahora cuatro meses. Y la verdad es que no tardé mucho en corroborar que la FSG es algo más que dar clases de alfabetización una hora a la semana. Tuve la ocasión de disfrutar de este blog recién salido del horno y de estrenar las tutorías de bienvenida con Ana.

Un encuentro a nivel regional es una contribución considerable a que los voluntarios nos sintamos arropados por la FSG; y su efectividad para contrarrestar la supuesta frialdad de realizar una tarea muy determinada en un momento determinado es muy alta.

Muchas gracias a todos mis compañeros voluntarios por compartir ese fin de semana, a las técnicas de la FSG que nos acompañaron, a Marga por su agradable visita desde Madrid y muchas gracias particularmente a Ana. Desde que te diste cuenta de que el voluntariado deja un mejor sabor de boca cuando se hace en una institución que te hace sentir parte de ella no has parado de volcar tu energía para que así sea.

Con un poco de culpabilidad porque el voluntariado se hace sin recibir nada a cambio, os agradezco el detalle, compañer@s.

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